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Uno
de los peces mas esperados de nuestras aguas, es el pejerrey, pero creo
que el pejerrey mas esperado es el del Paraná Guazú, Uruguay,
que para algunos que no lo saben, es el mismo pejerrey que emigra desde
el Rió de la Plata, derivando por él rió Uruguay,
llegando hasta el rió Paraná Guazú casi a la altura
de Ibicui.
Por eso cada año cientos de pescadores se hacen presentes a la
cita que representa esta especie y este tipo de pesca.
Cuando me llego la noticia de que ya estaba saliendo pejerrey en el
Guazú y sabiendo que este año como el anterior se nos
hace muy difícil poder ir a pescar al rió de la Plata,
creo que no hay que explicar
mucho sobre el costo de una salida a este sector, debido a que habría
que tener un pozo petrolero para no sufrir el precio del combustible.
Por esta razón estaba esperando ansioso que el pique llegara
al Guazú, así que no dude ni un minuto y armamos una salida
de urgencia.
Nos juntamos con Guillermo (Alfi) y Gustavo (Chenzo) y Victor, salimos
el sábado a las 15.00 hs. La idea era ir a lo de Don Eduardo,
que es cuidador de una isla que se encuentra cerca del Paraná
Bravo, es un lugar muy pintoresco, el cual posee mucho metros de costa
para poder pescar, esto es lo que lo hace diferente a los de más
pesqueros del Guazú, que uno posee mas de 300 metro de costa.
(Ver mas información sobre el lugar)
Llegamos al segundo puente de Zarate y Brazo Largo, sin cruzarlo, bajamos
a la derecha para después pasarlo por debajo y seguir el camino
siempre derecho, hasta que desemboca en un embarcadero.
Aquí hay varias opciones para poder viajar a los distintos lugares
que ofrece este sector del Paraná, para viajar a lo Eduardo hay
varios, por el costo, él más aconsejable es la lancha
de pasajeros “ Chau V”, es la más grande y la más
barata, su costo es de $ 35 por persona, con una contrariedad, es la
que más tarda en llegar. Las otra opciones son las lanchas rápidas,
su costo es de $ 40 por persona.
Volviendo al relato. Entre una cosa y otra llegamos a lo de Eduardo
a las 19.00 hs, siendo ya de noche y haciéndose imposible pescar
pejerrey, por este motivo me puse a armar la caña de fondo para
pescar un poco de variada (todo esto mientras “el Chenzo”
preparaba una choriceada)
Con la caña de fondo la respuesta no se hizo esperar, enseguida
no mas, saque un pati bastante lindo, de los especiales, esos que son
para comer.
Así pesque hasta que estuvieron los chorizos. En total saque
10 piezas, entre ellas bagres blancos, paties y armados, muy buena pesca
variada.
Nos fuimos a dormir, para poder levantarnos temprano y poder darle desde
temprano al peje.
Al otro día comenzamos a pescar a eso de las 9.00 hs.
El río estaba bastante crecido y el agua bajaba con bastante
velocidad, eso hace que las boyas corran más rápidos,
el viento era del norte, ósea nos pega casi en diagonal, eso
hacia que fuese difícil tirar la caña.
Al principio estuvimos casi una hora sin tener un pique. Cuando por
fin llego el primer pique para ponernos contentos, salió una
lacha.
Después de ese primer pique llego el segundo, y ese si fue un
pejerrey, corriendo la boya para luego pegar la llevada y al clavarlo
se afirma para dar pelea hasta el final, así empezamos a pescar,
si bien la pesca no fue fácil, por que el pescado estaba bastante
difícil, una hora sin tener un pique y en 20 minutos todo los
piques, esto hace que este pescado sea especial, por que hay que estar
todo el tiempo atento (que fumador no ha perdido un pique mientras prendía
un cigarrillo)
Así fue la pesca todo el día, tres piques seguidos, una
hora sin piques, hasta el final de la jornada, donde contabilizamos
45 pescados entre tres personas. Si bien no fue una de las mejores pescas
del Guazú, fue bastante positiva, por que todavía no esta
firme el pique.
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