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Las
noticias que había recibido sobre el pique en el Paraná
eran bastante buenas, estas decían que el pejerrey se estaba
afirmando y era probable lograr una veintena en una jornada.
Con estas noticias, lo llame a Eduardo para preguntarle como estaba
el pique, y me comento que había bastante pescado, pero la pesca
no estaba fácil, ya que el tiempo no ayudaba, debido a que todavía
no había hecho mucho frío. Esto hace que el pez no se
acostumbre a la temperatura del agua y no este comiendo bien.
.
Esta vez decidimos realizar una pesca de dos días, esto es por
que el pique viene muy inconstante; un día se puede pescar muy
bien y otro día se puede pescar muy mal.
Llegamos al embarcadero a eso de
las 6.40 hs. Y ya había bastante cola para tomar la lancha de
pasajeros (CHAU V), que parte a las 7.00 hs. Como primer horario, aquí
la mayoría
de los pescadores que toman esta lancha y van a pescar pejerrey, concurren
a los muelles de Los Pantanos, que son unos muelles recostados sobre
la costa entrerriana que se encuentran separados de la costa y ubicados
en una parte del río de poca profundidad y casi todos bordeados
por juncales que hacen casi un ámbito perfecto para la pesca
del pejerrey.
Como el viaje nuestro es él más largo, debido a que primero
deja a la gente que va a zonas más cercanas, por este motivo,
preparamos uno buenos mates, mientras disfrutábamos del paisaje.
La llegada se nos complico un poco, por que había
mucha niebla y la navegación fue muy lenta, el tiempo siempre
es el que decide.
Llegamos a lo Don Eduardo y mientras hablamos con el, comenzamos a armar
las cañas. Eduardo nos comento que en la semana había
visto bastante movimiento de pejerrey, así que sin mas hablar
nos pusimos a pescar, arme la línea de tres boyas comunes con
un puntero no muy pesado, ya que no hay que tirar tan adentro y como
para poder utilizar
una brazolada en el mismo, es sabido que el puntero siempre es buen
buscador de pique.
La primera hora vino bastante floja; Ni un pique de pejerrey, lo único
que habíamos sacado era una cantidad enorme de sardinas.
Opte por cambiarme de lugar y me aleje unos 50 metros río abajo
para ver si cambiaba mi suerte, pero lo único que saque fueron
2 pejerreyes, así que decidí volver y me sorprendí
al ver a Víctor había sacado 10 pejerreyes y unas 30 sardinas,
a todo esto Gustavo también corría con la misma suerte,
así que el único que no había pescado era yo.
Me quede con ellos, por que evidentemente el pescado estaba ahí.
Al primer tiro que realice, clave uno, el segundo tiro fue igual.
La verdad que me sorprendí de ver que el pescado estaba ahí
en ese sector recostado.
Seguimos pescando dos horas
mas, con la misma intensidad, cada diez o quince minutos teníamos
un pique.
El tamaño variaba, algunos muy lindos y después el clásico
pescado del Guazú, medianito.
De apoco fue aflojando el pique, hasta que decidimos dejar de pescar
e irnos a tomar unos mates y comer unas tortas fritas que prepara Eduardo,
que son una delicia.
Terminamos la jornada con unos 45 pejerreyes entre 3 personas, que nos
pareció una muy buena pesca para ser la primera del año.
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