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Queríamos
realizar un relevamiento de pesca de dorados, que fuese accesible para
todos, debido a los costos que poseen este tipo de pesca en las ciudades
mas conocidas del litoral.
Nos comentaron de un lugar llamado Santa Elena, en donde se podía
conseguir una buena pesca de dorados, si bien el tamaño de las
piezas no son grandes, se conseguía una buena cantidad de capturas.
La ciudad de Santa Elena queda ubicada 50 kilómetros antes de
la ciudad de La Paz, se puede acceder por la ruta N° 6 o por la
ruta N° 12.
Llegamos a las 7.00 hs de la mañana, ahí nos esperaba
cargando su lancha Ramón Britos, el encargado de llevarnos a
pescar.
La partida fue rápida y la navegación no fue mucha, con
solo 20 minutos de navegación sobre el Paran, para después
ingresar a un arroyo y navegando por él fuimos conversando con
Ramón, que nos comentaba lo bajo del nivel en que se encontraba
el Paraná y por ese motivo, iba a ser muy difícil poder
ingresar a la laguna en donde desembocaba este arroyo y que en época
de nivel normal de agua, se puede conseguir buenas piezas de doraros.

Para empezar a pescar y aprovechando que el agua todavía estaba
caliente, probamos pescar algunos surubíes en un pozon bastante
profundo.
Paramos en un pozon y fueron los aparejos al agua (el tipo de aparejo
es el normal para pescar dorados, plomada corrediza de 20 o 40 gr. y
un leader de acero, con anzuelo 7/0 o 8/0)
Como carnada, utilizamos morenas chicas, evidentemente el tamaño
de las piezas no eran muy grandes.
Apenas cayeron los aparejos al agua vinieron los piques, primero Gustavo
clavo y la caña se arqueo bastante ofreció una dura lucha,
la sorpresa la tubimos cuando arriba de la lancha nos dimos cuenta que
era un Pico - Pato y bastante grande. Luego el pique fue en mi caña
y la sorpresa vino cuando asomo y vimos que era un cahorrito.
Seguimos pescando y los piques siguieron uno tras otro, en la pesca
entraron pico- patos, manduvas, cahorros, morenas grandes.
Mas tarde, cuando el agua se enfrió para seguir pescando surubíes,
decidimos ir por los dorados.
Seguimos navegando por el arroyo hasta unas correderas, en donde anclamos
y comenzamos a tirar las líneas para los dorados.
Los piques no se hicieron esperar, de entrada Dani tubo una llevada
que se afirmo cuando este lo clavo. Al mismo tiempo Gustavo también
tuvo un pique, que termino con otro dorado en la caña.
Pescamos en este lugar durante toda la mañana con el mismo resultado.
Tirar y tener pique, los tamaños no eran grandes, pero en cantidad.
Llegado al medio día, llegamos a la desembocadura del arroyo
con una enorme laguna, que según Ramón cuando él
rió esta mas crecido, los dorados ingresan en busca de cardúmenes
de mojarras. 
Como el agua no corría mucho en este lugar, nos inundaron las
palometas y no fuimos escapándonos.
Después de almorzar, salimos al Paraná para buscar un
algún lugar donde poder encontrar dorados mas, grandes.
Navegamos 10 minutos mas y sobre una desembocadura con buena corredera,
paramos para pescar.
Veíamos bastante actividad de dorados en el agua, dejamos derivar
el aparejo bastante lejos de la embarcación, pescamos un rato
largo sin tener respuestas, hasta que acuse una buena llevada en mi
caña, espere un poco mas debido a la lejanía del aparejo.
Cuando por fin realice la clavada el agua exploto y comenzó la
pelea, este dorado
era más grande que todos los que habíamos sacado, si bien
era chico, la lucha con equipos livianos hacen que la pesca sea muy
entretenida. Por otro lado lo positivo de todo esto es que todos los
dorados son devueltos al agua y esto es lo mejor de todo.
Después de este dorado, pescamos un rato mas pero sin ningún
resultado positivo, así que pegamos la vuelta.
Volviendo al embarcadero y navegando por el Paraná, vimos una
cantidad de espíneles increíbles, Ramón nos contó
que también tiran redes, esto arrasa con todo lo que pase. Es
entendible que la falta de recursos y de posibilidades laborales es
muy escasa, pero les pido a las autoridades que hagan algo, por que
es un desastre. Me gustaría también que los grandes
medios de comunicación, revistas programas de calve muy conocidos,
que en realidad son los que más atraen la atención de
los pescadores, muestran las grandes capturas de dorados que se están
realizando en la tan conocida represa que esta sobre el río Uruguay,
sin siquiera mencionar que este fenómeno que esta pasando, de
tener la suerte de todavía poder obtener un dorado de mas de
10 kilos, no son capaces de enseñar a la gente a devolverlos
al agua, por que si no nos vamos a quedar sin nada.
Por que no aprendemos de nuestros hermanos Brasileros, que no dejan
sacar nada del agua y no tomemos el ejemplo de nuestros hermano Paraguayos
que depredan impunemente.
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