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Teníamos
noticias de que la temporada de bagre de mar, no estaba pasando por
su mejor año. El pique era muy irregular, con días de
muy buena pesca y días de muy floja pesca.
Queríamos y teníamos ganas de probar la pesca nocturna,
la idea era llegar antes de la que anochezca para pescar con la creciente
y la parada del agua. 
Por este motivo partimos el sábado a las17.00 hs desde el Tigre,
en el crucero íbamos, Jorge López (dueño de la
embarcación y guía de pesca) su hijo Leo, Daniel, Juan
Carlos y yo.
Navegamos durante dos horas hasta llegar a la isla Martín García,
seguimos navegando hasta que ecosonda nos marco 51 pies, unos 12 o 13
metros mas o menos, fue entonces cuando anclamos. El viento sur era
bastante intenso y no nos dejaba acomodar la embarcación de forma
que pudiéramos pescar de popa.
Preparamos los aparejos (ver aparejo), como carnada, utilizamos calamar
y calamareti.
Largamos los aparejos al agua, buscando suerte y tratando de poder mantenernos
en pie, debido a que la embarcación se movía bastante.
Pescamos durante tres horas sin tener respuestas, cuando comenzó
a bajar la marea decidimos salir del canal y dirigirnos hacia la Isla
Oyarbide para poder buscar reparo del viento, comer y descansar un poco.
Mientras preparábamos la picada, Leo se puso a pescar bogas y
copn mucho éxito, obtuvo un para de chico tamaño, pero
para divertirse suficiente. Después de comer y charlar un rato
nos fuimos a dormir.
A la mañana temprano nos instalamos nuevamente sobre el canal,
el viento habia parado bastante y la marejada tambien.
Apenas tiramos los aparejos, la caña de Jorge acuso pique, que
este rápidamente clavo y después de la lucha pudo subir
la pieza a la lancha. Llego por fin, el primer bagre de mar, de tamaño
mediano, pero bagre al fin.
Jorge volvió a tirar la caña y volvió a tener pique,
que nuevamente concreto y subió a la lancha. De tras de ese,
la suerte me toco a mí, luego a Daniel y por ultimo a Juan Carlos.
Ya estábamos de mejor animo, por que todo el esfuerzo había
tenido su fruto.
Después del cuarto bagre no pudimos tener ni un solo pique más.
Por lo que sacamos en conclusión que habiamos enganchado la pasada
de cardumen o el final del cardumen.
Pescamos durante toda la mañana y parte de la tarde, hasta de
decidimos dar la vuelta y volver a casa. 
Para resumir, obtuvimos cuatro bagres en total, sabiendo que se podían
obtener más.
Una de las explicaciones que sacamos a esta floja temporada de bagre
y a la floja temporada de pejerrey, fue la presencia de barcos amarillos
en la zona, contamos un total de 10 que no paraban de pescar. Si bien
no creemos que sea la el culpable de todo, tienen gran protagonismo
en este merma de pesca en el Rió de la Plata, hemos visto cebar
lugares y arrasar con redes todo lo que se encuentre a su paso, bogas,
dorados, surubíes, sábalos, etc.
Pero por mas denuncias que hagamos, esto no va a cambiar, por que las
leyes nunca van a cambiar.
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