|
Parece
ser que el verano no se quiere ir y por consiguiente las especies de
verano tampoco se quieren ir. Por esta razón decidimos seguir
pescando tarariras.
El lugar elegido en esta ocasión, fue el río Saladillo,
tomamos la ruta 205 entre Roque Pérez y La ciudad de Saladillo.
Este río es un brazo del río Salado, que se desprende
de el, en San Miguel del Monte y llega casi hasta Coronel Suárez,
en su recorrido posee lugares donde tiene buen caudal de agua, y otros
donde no tanto. Este río se encontraba con muy buen caudal incluso
con algunas lagunas formadas por las lluvias e inundaciones que nos
dejaron los años 2001 y 2002. 
Con la falta de lluvias que viene sacudiendo durante todo el año
2003 y lo que va del 2004, este río fue perdiendo caudal, llegando
incluso en algún lugar ha tener muy poca profundidad, haciendo
que las especies emigren y se acardumen en lugares de mayor profundidad.
Sabiendo todo esto elegimos dirigirnos a un campo que se encuentra cerca
del pueblo Del Carril. Este campo esta habitado por Doña Maria
y sus hijos, que mediante una módica suma, ceden el acceso al
río Saladillo que cruza su campo. A esta altura, el río
posee lugares bastantes profundos inclusive hay una pequeña laguna
que no bajo mucho su nivel de agua.
Llegamos a este
lugar con las expectativas de poder hacer una buena pesca de tarariras
y carpas.
El día se presentaba bastante caluroso y despejado, por eso comenzamos
desde temprano a pescar con los señuelos (utilizamos señuelos
de flote tales como plop, órenos, ranitas de goma, popers, etc.
Armamos las cañas de spinnig y comenzamos con los lanzamientos,
la laguna esta bastante poblada de vegetación 
En el segundo lanzamiento que hice, la ranita que había colocado
fue atacada por una tarucha, que salido debajo de unos juncos. Luego
de un par de minutos de lucha pude reducirla y sacarla a la costa, fue
cuando vimos que era más grande de lo parecía a simple
vista.
Atrás de la mía, Guillermo clavo otra tarucha, que también
ataco con voracidad el señuelo que le había colocado,
pero no tubo la suerte mia, por que se solto del anzuelo. 
Volvi tirar y volví a clavar otra tarucha, Guillermo volvió
a tirar y también volvió a clavar. Así pescamos
toda la mañana. En total sacamos 15 tarariras, que obviamente
fueron devueltas al agua.
Con la llegada del medio día, decidimos ir a comer y refrescarnos
debajo de una arboleda que se encontraban a unos cientos de metros
En casi toda la costa del Rió Salado, Saladillo y otros tantos
mas de la Provincia de Bs. As., la sombra escasea bastante y en los
dias de verano se hace muy difícil pescar, debido al calor.
Después de comer y descansar y entrada la tarde, quisimos probar
con las carpas, pero tendríamos que ir a pescar sobre el mismo
curso del río. 
Armamos dos cañas, con un solo anzuelo cada una y con plomada
corrediza de 30 gr., como carnada colocamos masa y unas bolitas de color
negro, que crecen en unas plantas ubicadas en las orillas de estos rios,
suelen ser comidas por las carpas en epocas de inundación.
Durante las primeras horas de pesca, no se produjo ningún pique,
lo más curioso era que veíamos bastante movimiento de
carpas en el agua. Lo que casamos en conclusion era que cuando más
movimientos producen las carpas, es cuando menos come.
El primer pique llego a las 7.00 de la tarde, con una llevada bas tante
linda y después de dar una dura lucha y justo antes de poder
sacarla afuera, se escapo del anzuelo, pero bueno lo importante es saber
que se fue sin ser lastimada.
Después de ese pique tuvimos cinco piques mas, los cuales fueron
todos de carpas y de muy buen tamaño.
Así fue llegando la noche y con ella nuestra ida del lugar. La
verdad que fue una muy buena salida de pesca, él rió Saladillo
sigue dando mucha
|